CUANDO BUSCAMOS A DIOS


[Leemos] Jeremías 19 al 22

[Meditemos] Jeremías 21 | CUANDO BUSCAMOS A DIOS

Desde el rey Saúl, primer rey de Israel, hasta este Sedequías, hubo pocos reyes que conocieron y reconocieron al Señor. La historia (en los libros de los reyes y de las crónicas) juzgó a cada uno de ellos según sus hechos, sentenciando si hicieron o no lo que Dios les ordenaba. Podemos contar con los dedos de las manos aquellos que fueron aprobados, no sin algunos detalles (Josías, Ezequías, Josafat y David, entre otros). El actuar de los reyes llevaron a Israel y Judá a la ruina.

Sedequías (conocido también como Joaquín) fue el último rey de la Judá libre. Este rey estaba en su año de reinado número ocho (ver 2 de Reyes 24), cuando se hizo efectiva la última cláusula del pacto que, contemplaba un tiempo de separación entre Dios y su pueblo debido a la constante infidelidad (ver Deuteronmio 28). Esto lo conocemos con el exilio, que era una separación y no un divorcio aún. Jeremías ha venido profetizando contra los últimos tres reyes y el mensaje de ultimátum de esta cláusula es recurrente, pero ninguno escucha.

Sedequías había escuchado de los milagros del Señor cuando una y otra vez los libraba de sus enemigos. El último gran poderoso enemigo que había sido esquivado por Judá, fue Asiria, cuando Ezequías fue rey, y el Señor, por amor, le concedió aquella libertad. Así, este Sedequías, al ver el peligro venir, manda a pedirle al Señor por medio del profeta Jeremías que le conceda este milagro: Tal vez el Señor haga uno de sus milagros, y lo obligue a retirarse (verso 2).

Lamentablemente, la mayoría de las personas busca a Dios sólo cuando siente el “agua sobre el cuello”, cuando las cosas se ponen en extremo difícil, exclaman: por uno de los milagros del Señor. Pero, ¿por qué esperar que las consecuencias de nuestras acciones y decisiones lleguen a su punto más bajo, para acceder en oración al Dios todopoderoso? Siempre es momento de buscar a Dios, y a veces aunque las consecuencias no se pueden evitar, y Dios quiere enseñarnos mediante ellas, Dios siempre se agrada de los corazones que vienen a buscarle.

No podemos estar tan seguros que el arrepentimiento de Sedequías fuera genuino, o sí sólo encontraba en la oración como un amuleto para seguir siendo un rey irresponsable, o sí solo tenía miedo de ser cautivo. Pero de lo que sí estamos seguros es que, cuando hay un verdadero reconocimiento de los errores y carencias, Dios viene en auxilio, sea extendiendo su gracia (como a Ezequías) o procurando su protección en medio del exilio, como aseguraba Jeremías. Busquemos a Dios, pero no esperamos el tocar el fondo. Dios responderá si nos volvemos de todo corazón.

[Oremos] Los tiempos que se vienen por el COVID no serán tiempos de bonanza, por lo cual, oramos al Señor que nos conceda desde hoy, volvernos a él de todo corazón. Señor, levanta a tu iglesia, que será como un faro en medio de los tiempos difíciles. No permitas que sigamos luchando batallas civiles, haznos ver tu gloria y majestad en estos tiempos. Así sea.

#GimnasioEspiritual | Ps. Jonathan García

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