John Wyclif: Grandes diferencias entre Protestantes y Católicos Romanos | Día 2


Siempre he pensado que aquellos hombres y mujeres que más han hecho por el reino de Dios han sido anónimos. Difícilmente sabremos de ellos hasta que estemos en la consumación del Reino de Cristo.

No obstante, también hubo hombres valientes que sobresalieron por su convicción y personalidad. Cuando uno piensa en la Reforma Protestante el primero que viene a la mente es Martín Lutero.

Pero me pregunto ¿si acaso no hubo fidelidad antes qué Lutero apareciera? Sin duda hubo fidelidad y valentía antes de Lutero. No sólo dentro del «bando protestante magisterial [anoten esta palabra que después explicaré]» sino también dentro de la misma Iglesia Católica Romana y Apostólica; antes y después de Lutero hubo hombres que buscaban reformar la Iglesia.

Noten que, el intento de muchos era reforma y no cisma. Lamentablemente no se pudo, y sucedió lo segundo. Aunque históricamente lo conocemos como Reforma.

Como mencioné el otro día, la Reforma Protestante no obedece a la osadía de un sólo hombre, sino al sentir de obedecer a Dios antes que a los hombres [cuando estos se olvidan de rendir cuentas a Dios de manera correcta].

Hoy día nuestras diferencias, entre católicos romanos y protestantes siguen siendo sustanciales. No obstante, no son las mimas que engendraron aquella división. Hubo otros hombres antes del que hoy quiero platicar, pero quizá su vida, ilustra una de las primeras y grandes diferencias irreconciliables.

John Wyclif ¿El primer prototipo de protestante? [1329 – 1384]

Wyclif se metió en problemas con el papa en turno por expresar sus convicciones en voz alto cuando escribió «Sobre el dominio divino», contra el papado, «Sobre el dominio civil», contra la unidad entre el gobierno y la Iglesia y «Sobre las sagradas Escrituras», a favor de la autoridad de la Biblia.

Nacido en Inglaterra, estudió la cátedra de Teología en Oxford y justamente allí, impulsado por sus amigos, comenzó la primerísima traducción del latín al inglés que fue su máximo legado.

Creía que la Biblia debería ser leída por las masas para ser transformados.

Aquí entra uno de las cuestiones más discutibles y que, a la postre, ocasionaría finalmente el cisma. Wyclif proponía que los ingleses aprendían mejor la Ley de Cristo en inglés […] que a Moisés se le habló en su lengua natal. Es esto una de las primeras distinciones entre los protoprotestantes y los católicos romanos.

La iglesia Católica afirmaba que, si las Sagradas Escrituras se disponían a hombres o mujeres sin estudio, la «perla del Evangelio sería pisoteada por los cerdos», y las Escrituras se volverían vulgares. Su dogma afirmaba que sólo los eruditos podían entenderla y enseñarla.

Estos dos párrafos anteriores leídos con nuestros «ojos del siglo XXI» en la era de la información, dan el punto al «bando protestante» muy claramente. No obstante, en aquel entonces, antes de la era de la ilustración, era más complejo que esto.

La mayoría de la gente no sabía ni leer, ni tenía oportunidad de estudiar, por ende, la capacidad de enseñar era nula. El problema de raíz no sería leer sino enseñar. ¿Cómo permitir que cualquiera, sin saber leer o tener estudios certificados, pueda enseñar la Biblia?

Para mí sigue siendo un punto discutible. Sigue sucediendo hoy, al no tener «regulado» quien es pastor, es decir, que, tenga las competencias necesarias para enseñar, estudiar e interpretar las Escrituras y la Historia eclesiástica, ocasionaba y sigue ocasionando que por cualquier motivo las congregaciones se dividen, por «nuevas revelaciones» que se nos ocurra.

Volviendo a Wiclif, muere en 1384 y sucedió lo que sus ojos hubieran querido ver. Sus enseñanzas tuvieron mucha influencia en varios predicadores y en el pueblo. Sus seguidores fueron conocidos como «lolardos» o «wyclifistas».

El mismo Martín Lutero después daría testimonio de la influencia e inspiración de la vida en mención. Su traducción de la Biblia [de Wyclif] salió en 1388 —4 años después de morir. Lo más curioso o terrífico de esto fue lo que sucedió en 1414 [30 años después de muerto]:

El Concilio de Constanza, declaró a John Wyclif culpable de herejía y se ordenó la quema de sus libros, así como la exhumación de su cuerpo y la quema de sus huesos, cuyas cenizas serían tiradas al río Swift a su paso por Lutterworth.

Sería complicado acallar, aún muerto, el legado que ya había engendrado. Así, Wyclif fue el primero en su especie —en occidente— en promover la lectura de la Biblia en el lenguaje del pueblo.

Generalmente se reconoce éste, como uno de los grandes legados de la Reforma: Leer la Biblia en lenguaje vernáculo. Claramente, atribuible a Wyclif. Luego Lutero replicaría la dosis en Alemania; pero esa es otra historia que sucedería más adelante [cien años después].

Acá les dejo una minibiografía por parte del ministerio BITE, a disfrutarlo:

Publicado por Pastor Laico

Un pastor e ingeniero.

9 comentarios sobre “John Wyclif: Grandes diferencias entre Protestantes y Católicos Romanos | Día 2

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